«¿Cuánto me va a costar mi app?» suele ser la primera pregunta, y durante años la respuesta honesta no era agradable de escuchar: mucho más de lo previsto, y a menudo más que el presupuesto inicial. En 2026 la respuesta ha cambiado de verdad. La IA generativa ha hecho caer en picado el coste de desarrollar una aplicación, pero «más barato» no significa «gratis» o «ilimitado»: sigue habiendo una factura real, hecha de suscripción, créditos, hosting y algunos costes que nadie menciona al principio. Esta guía desglosa lo que cuesta realmente una app hoy, comparando agencias, freelancers e IA generativa, con presupuestos realistas según el tipo de proyecto.
La vía tradicional: agencias y freelancers
Una agencia digital que desarrolla un MVP sencillo suele cotizar entre 15.000 € y 80.000 €, y considerablemente más en cuanto hay workflows complejos, integraciones o una app móvil nativa. Ese precio cubre diseño, desarrollo, gestión de proyecto y algunas rondas de revisiones, pero rara vez cubre todo lo que necesitarás después del lanzamiento. Los plazos van de 2 a 6 meses, y cada solicitud de cambio tras la aprobación suele generar un nuevo presupuesto.
Los freelancers son más flexibles y baratos, normalmente entre 5.000 € y 30.000 € para un MVP comparable, según el alcance y la tarifa del freelancer. La comunicación es más directa y suele ser más rápida, pero el riesgo también es mayor: disponibilidad irregular, calidad de código desigual, y el clásico desarrollador solo que desaparece a mitad de proyecto. Ambas vías comparten el mismo motor de coste: estás pagando horas humanas, y las horas humanas no se abaratan porque tu idea sea sencilla.
- Agencia: 15k–80k € o más por un MVP, proceso estructurado, iteración más lenta, más garantías.
- Freelance: 5k–30k € por un MVP, más rápido y económico, pero con disponibilidad menos predecible.
- Ambos: facturados por horas, así que cada función o retoque adicional añade un coste real y nada despreciable.
La vía de la IA generativa: lo que realmente pagas
Las herramientas no-code basadas en IA sustituyen la mayoría de esas horas facturables por una suscripción mensual, pero la factura sigue teniendo varias partidas. Conocerlas de antemano evita sorpresas en tu extracto de tarjeta tres meses después.
- Suscripción: una cuota mensual fija para acceder a la herramienta, normalmente entre 20 € y 100 € según el plan y cuánto generes.
- Créditos: la generación con IA se mide, no es ilimitada. Cada generación o edición consume créditos, y los planes superiores incluyen más al mes.
- Hosting: en las buenas plataformas va incluido en la suscripción; en otras es una factura aparte que se suma.
- Dominio: unos 10–15 € al año, independientemente de la herramienta que uses.
- Base de datos (Supabase): gratis para empezar en el plan gratuito, y unos 25 €/mes cuando tienes uso real y necesitas recursos dedicados.
- Mantenimiento: iteraciones continuas, corrección de errores y pequeñas peticiones de funciones — barato cada vez, pero se acumula a lo largo de un año.
Los costes ocultos que nadie pone en el pitch
Aquí es donde los presupuestos explotan en silencio. Ninguno de estos costes aparece en una página de precios, pero todos terminan apareciendo antes o después en tu cuenta bancaria.
- El vendor lock-in. Si una herramienta no te permite exportar tu código fuente o conservar tu propia base de datos, no eres un cliente: eres un rehén. Migrar más adelante de una plataforma cerrada puede costar más que el desarrollo inicial.
- Las reconstrucciones forzadas. Superar los límites de una herramienta, cambiar de agencia a mitad de proyecto, o descubrir que el código generado no es mantenible: en cualquier caso, pagas la misma app dos veces.
- Las sorpresas ligadas al uso. Un precio por asiento, cargos por integración, o una facturación ligada a usuarios activos mensuales pueden convertir un plan de 40 € en una factura de 400 € en cuanto tu app empiece a despegar de verdad.
- Los servicios de terceros. Envío de correos, comisiones de procesamiento de pagos, analítica, o una API de pago que integras — no es culpa de la herramienta, pero son costes reales que hay que prever.
Presupuestos realistas según el tipo de proyecto
«Cuánto cuesta una app» depende por completo de lo que tenga que hacer. Así es como se ve un primer año razonable con una IA generativa, todo incluido: suscripción, hosting, dominio, base de datos y un margen para iterar.
- Web corporativa: sin base de datos, sin cuentas de usuario — una suscripción básica y un dominio suelen bastar, muy por debajo de los 300 € el primer año.
- App de reservas: cuentas, calendario, base de datos y a menudo pagos — prevé un plan intermedio más Supabase una vez tengas reservas reales, unos 500–900 € al año.
- MVP de SaaS: autenticación, suscripciones, iteración más frecuente y mayor uso de créditos mientras buscas el product-market fit — prevé un plan superior más una factura de Supabase creciente, unos 800–1.500 € al año.
- Herramienta interna: menos exigencia de diseño, pero a menudo más integraciones (tu CRM, tus hojas de cálculo, tus sistemas existentes) — un plan intermedio suele ser suficiente, unos 400–800 € al año.
Compara cualquiera de estas cifras con los 15.000 € mínimos de un MVP hecho por una agencia, y la diferencia explica por qué la IA generativa se ha convertido en el punto de partida por defecto en 2026 — incluso para fundadores que planean contratar a un desarrollador más adelante.
La tarifa de Cadrant, sin letra pequeña
Cadrant está pensado para ser predecible: una única suscripción fija, sin precio por asiento, sin factura sorpresa porque tu app se vuelva popular. Esto es exactamente lo que obtienes.
- Freemium — gratis: créditos diarios para construir y probar, sin tarjeta requerida. Ideal para probar la herramienta o un proyecto personal pequeño.
- Starter — 20 €/mes: créditos mensuales, dominio personalizado, hosting incluido, exportación de código y sincronización con GitHub.
- Pro — 40 €/mes: más créditos, todo lo de Starter, más acceso anticipado a funciones beta.
- Max — 100 €/mes: el máximo de créditos, todo lo de Pro, más soporte prioritario.
Los créditos se miden por uso — unos 10 créditos por generación o edición — así que siempre sabes cómo se traduce tu uso de la IA en coste, y puedes recargar si necesitas más en un mes concreto. El hosting está incluido en todos los planes de pago, así que no hay ninguna factura de infraestructura separada que vigilar. Y como conectas tu propia cuenta de Supabase, tu base de datos te pertenece a ti, no a Cadrant: puedes exportar tu código y llevarte tus datos en cualquier momento. Esa única decisión de diseño elimina tanto el riesgo de vendor lock-in como el riesgo de «factura sorpresa».
Cómo te ayuda Cadrant
Cadrant te permite construir una app real, lista para producción — una web corporativa, un sistema de reservas, un MVP de SaaS o una herramienta interna — describiéndola en lenguaje natural, por un precio mensual fijo en lugar de un presupuesto de cinco cifras. Mantienes la propiedad total: exporta tu código cuando quieras, conecta tu propia base de datos de Supabase, y publica en tu propio dominio con hosting incluido. No hay ninguna comisión oculta por usuario esperándote el día que tu app despegue.
Si estás presupuestando un proyecto ahora mismo, parte de los números reales: compara el coste total de una agencia o un freelance a lo largo del año completo —no solo el presupuesto inicial— con un plan de Cadrant que incluye hosting, propiedad del código y un precio fijo predecible. Para la mayoría de las primeras apps en 2026, la comparación no admite discusión.